
Nuestra historia

Inauguración
La Pastelería Maria Teresa es una pastelería tradicional oculta en el corazón del pueblo de Vilassar de Dalt. Aquí encontrará todo tipo de exquisiteces: desde las tradicionales tortas de San Juan hasta pasteles a medida, pasando por croissants, ensaimadas y mucho más. Fue fundada en 1954 bajo el nombre de Pastelería Planas, y ha sido un comercio emblemático desde de entonces, participando activamente en las actividades del pueblo de Vilassar.

Cambio de Propietario
En 1983, la historia de la pastelería dio un giro inesperado cuando cambió de propietarios. Tras la jubilación del dueño original, Isidre Carbonell decidió que la pastelería era un local que valía la pena mantener. Fue entonces cuando surgió la Pastelería María Teresa, recibiendo el nombre en honor a su esposa, una persona devota del arte de la pastelería y la gastronomía local. Desde sus inicios, la Pastelería María Teresa ha sido reconocida por su calidad, creatividad y pasión por preservar las recetas tradicionales de la zona. No solo se ha ganado un lugar en el corazón de todos los vilasarenses, sino que también ha ganado reputación entre los visitantes que buscan autenticidad y sabor genuino.

Actualidad
En los años 2000, la Pastisseria Maria Teresa experimentó una renovación total. A pesar de la modernización de las instalaciones y la actualización de los métodos de producción, la esencia y el espíritu de la pastelería permanecieron intactos, bajo la dirección del hijo de Maria Teresa y el actual propietario, Josep Carbonell. Todavía hoy, al entrar en la Pastisseria Maria Teresa, te encuentras con un ambiente acogedor, donde el olor a dulces recién horneados impregna el aire y las sonrisas de los clientes son la mejor recompensa para todo el equipo. Con cada pastel meticulosamente elaborado, cada dulce que hace que te chupes los dedos, la Pastisseria Maria Teresa continúa escribiendo su propia historia, una historia de amor por la tradición, la excelencia y la satisfacción de los paladares más exigentes.